Levantando Puerto Banús ladrillo a ladrillo (sin inventarnos nada)
Cuando decidimos que el escenario de Living Vibe Society sería Puerto Banús, teníamos clarísima una cosa: no queríamos un "Marbella inspirado en", queríamos el Puerto Banús. El de verdad. El del paseo de los yates, las palmeras y las terrazas donde nunca cabe ni un alfiler en agosto. Así que en lugar de empezar a colocar edificios a ojo, nos sentamos a hacer algo bastante menos glamuroso: recopilar datos reales. El trazado de las calles y las manzanas lo sacamos de OpenStreetMap, la huella exacta de cada edificio y su número de plantas del Catastro, y luego, fachada por fachada, nos hemos pateado Street View para ver dónde van de verdad las ventanas, las puertas, los toldos y las cristaleras.
Suena tedioso, y lo es. Pero es la única forma de que el sitio se sienta real en vez de parecerse a un decorado genérico de "puerto del Mediterráneo". Nos hemos impuesto una regla casi religiosa en el estudio: si un dato no existe, no nos lo inventamos. Nada de poner una farola "porque queda bien" o repetir el mismo balcón en 164 edificios para ir más rápido. Cada cosa va donde está en la realidad o no va. Preferimos un edificio que de momento sea solo su volumen fiel antes que rellenarlo con detalles falsos que rompan la ilusión.
¿El resultado de estas primeras semanas? Una maqueta gris, fea y maravillosa: la silueta de Puerto Banús a escala 1:1, con cada edificio en su sitio y con su altura correcta. Todavía no hay color ni materiales, parece una ciudad de cemento recién salida del molde. Pero cuando la recorres por primera vez y reconoces la curva de la dársena y la posición de la torre, se te pone una sonrisa tonta. Sobre esto vamos a construir todo lo demás.