Los primeros coches y cómo se conducen
Hemos empezado a meter mano a lo que para muchos es el corazón de un juego así: los coches. De momento son pruebas, pero ya ruedan: que aceleren y frenen con criterio, que se sientan pesados de verdad, que apetezca dar una vuelta por el puerto solo por el gusto de conducir.
Queremos que quepa de todo, desde el utilitario discreto hasta el superdeportivo imposible que ves aparcado en Banús un sábado por la tarde. Nada de esto es definitivo, pero poder conducir cambia por completo cómo se siente la ciudad.